Necesito del silencio que siempre traes contigo
de ese gesto que haces cada vez que me acerco
de esa indiferencia tuya cada vez que te miro.
Necesito del café que falta en tu taza vacía
la moneda que completa el pago a tu pasaje
la maleta en la que cabe tu vida
la sonrisa en la que guardas tu equipaje.
Necesito más palabras
para que nunca termines de leer ese libro.
Que se quiebren las nubes y se funda la luna,
necesito que letra a letra, me lo platiques al oído.
Necesito un café que invitarte
que sepas que es a ti, a quien espero.
Necesito un verso que escribir
y un espacio donde puedas leerlo.
Necesito del tiempo que no acordamos.
Necesito parar la lluvia que se ha dejado caer
la sombrilla que has sacado
la cuenta que has pagado.
Necesito que no tengas que correr.
Necesito mirarte la siguiente semana
que sea a la hora no acordada
la mesa jamás reservada
y que traigas contigo ese libro que leer.
Necesito conocerte más allá de lo que lees.
Necesito que me leas, más allá de lo que escribo.
Necesito, por ahora solo necesito... otro café.