Permite la madrugada
sea desaparecido el frio valle
por un manto de blanca oscuridad,
convirtiendo todo en un lienzo virgen
en el que se pinta sola nada.
Y sin respeto al dueño
de este aparecido mundo
de distracción anulada,
es forzada la imaginación
a usar el pincel de la mirada.
Trazando bocetos que narran
recuerdos de sueños y la caída
de una alma fragmentada,
que fue y se vio a si misma
hace ya mucho tiempo,
como artista de la vida.