José Domingo

Frío

La ceniza
        cubre 
las cumbres
        helada.

Invierno gris,
empañados, de frío
blanco, los picos.

De blanco, nieve,
cada gajo de monte
empaña, luna.

Una palmera,
Fregona de un gigante,
¡fibras al aire!

De una alfaca
la herida que sangra
de un disparo
el fogonazo que retumba
de un balazo
la muerte se despacha.

Breve la noche,
su crimen, café y fuego,
fue decretado.

Cuando amanece,
dolor del nuevo día
frío el cadáver.