Las siluetas componen un número
A lo largo de la vía una sombra resiste la luz
Y en las avenidas se oyen suspiros aleatoriamente
En día se colma y el mañana se exilia
Pensamos que en los montes habitan espíritus
Que la calma que se aplica a los sueños
Es un eslabón de una cadena rota
Y en los talleres imaginamos siluetas impregnadas
Caen las hojas y esperan nuestros pasos
Caen las hojas y el camino se agrieta
Vivimos en un mundo de estaciones destruidas
Crecimos viendo cómo los ritos se olvidaron
Y de pronto la virtud se impone
Abre sus brazos y su mirada es una morada
Nos costará llegar a sus labios
Y tal vez cuando estemos cerca llegaremos a otra
Entonces vuelve la fórmula excluida
Vuelve el sueño olvidado
Y el día compone otra estación en otro canto
Y la sombra en la avenida ya no resiste
Porque la luz se filtro por el asfalto