Te das cuenta que dejo de importar cuando el dolor se convierte en nada, cuando el corazón ya no sufre y tú estas tranquilo.
Cuando el recuerdo se borra del todo de la noche a la mañana y sonríes con toda la cara sin necesitar un motivo.
Eres ajeno a ese hombre que alguna vez fuiste y lloraste, y suplicaste no ser abandonado.
Te das cuenta que puedes ser feliz contigo mismo y entonces dejas ir ese amor toxico que enveneno tu despertar.
Vives en calma y bajas la guardia para entregarte a ti y comienzas a consentirte un poco mas.
Porque te das cuenta que te has abandonado y quieres recompensarte. Quieres vivir recordándola para no olvidar que tú primero estas. Que eres, prioridad.