Pampa Dormida-Luis

MI PUEBLO

A veces extraño demasiado a ese mi pueblo. A ese que en los atardeceres se pinta de colores pasteles de primavera. A ese que la pampa besa sus contornos de verdes praderas.

A ese en donde la gente muere de nada.

Donde el tiempo pasa y se arremolina junto a las arboledas llenos de silencios y de tiempo.

Ese en donde aun sigue la luz encendida del viejo almacén de ramos generales, igual que ayer, igual que hace 100 años.

Ese en donde el mendigo nunca quiso salir de su pobreza, con su morral lleno de riquezas. 

Ese en donde el ferrocarril en su último viaje dejo olvidada una vieja estación y unos vagones herrumbrados.

En el que un viejo caballo olvidado de algun palenque, camina su cuerda trenzada en busca de algún manojo verde de pasto al costado de una calle empedrada.

Extraño ese mi pueblo en donde las palomas duermen atardeceres blancos en el campanario del Creador

El mismo desde donde los silencios de domingo se ven interrumpidos por el tañir de una gastada campana llamando al arrepentimiento de ese rebaño tedioso de vidas ajenas, en donde nunca ocurre nada.

Extraño a ese, mi pueblo, en donde sus muros se caen, se desmoronan a fuerza de ser cómodos ladrillos de barro y estar a sus anchas.

Cómo lo extraño a mi viejo y humilde pueblo, ese en donde las almas simples juegan cartas hasta que los gallos cantan. 

Cómo extraño a mi pueblo, porque es como una parte de mi alma.

Que aunque lleguen los inviernos con escarchas, las primaveras de savias urgentes, los otoños de muerte anunciada, o el cruel invierno de quimeras quemadas….al final de los tiempos, mi querido y ansiado pueblo, terminará como mi alma, muriendo de nada.

LHS