(Poema en silva)
Volverán a besar los labios míos
a su tiempo los frutos del amor.
Volverán embriagados de la fuente,
volverán perfumados al albor.
Joviales y con bríos
cambiarán el pasado por presente,
volverán como ríos,
como peces que nadan rumbo a ti.
Cambiarán y será solo por mí;
relentes, con rocíos…
Antes eran sin tiempo, sin ahora,
eran duna, la arena sin un mar.
Antes eran la noche más oscura,
Eran pena, los sueños del otrora,
eran llanto a la par.
Pero al hoy volverán con los albores
y serán una cura,
para labios relentes y mejores.
Volverán con las dádivas celestes,
con el sol, con las huestes.
-Y tú que me preguntas si he besado,
quizá no lo supieron en su tiempo
estos labios que eran lo callado.
Permíteme decirte: lo azulado
llega sin contratiempo
trayendo en sus bondades la templanza
en la boca más justa;
la estación de derroche, la bonanza.
Quizá la vida sea cruel, injusta…
Incluso así, me gusta.