FRANCISCO CARRILLO

MI CORAZÓN.

Hice en mi corazón

una coraza de piedra,

lo forré sin darse cuenta

lo hice, porque no sufriera

con los golpes del amor.

 

Tanto afán de protección

no lo dejo que latiera,

y encerrado, reventó

rompiendo esas cadenas.

 

Ahora late en mi pecho

con mas fuerza aún que antes,

ahora no tiene freno

quiere buscar el consuelo,

y volver a enamorarse.

 

He intentado convencerlo

que el amor es traicionero,

que sus golpes son mortales

lo que quiero, es ahorrarle

todos esos sufrimientos.

 

Y el me dice que lo sabe

que conoce ese dolor,

pero es un corazón

y si esta preso, no vale,

no defiende su función

y prefiere arriesgarse.

 

Porque es cierto que el amor

a veces nos hace daño,

pero eso, un corazón

sabe que debe aguantarlo,

porque el amor verdadero

necesita un corazón,

que sea su compañero

aunque soporte el dolor,

soy corazón, y es lo que quiero.