Matias 01

Soliloquio

Sumergirse en el silencio, intentar asirse

de la luz

con los ojos cerrados,

estremecerse

volviendo al principio…

 

¡Solo tú!

En cualquier momento, por cualquier calle

sueles aparecer  

como ave detrás de algún árbol

o mariposa por encima

de las flores del pasado

¡Solo tú!

Pez del agua que me habla y revolotea

cuando me voy ahogando

por la senda escrita

de la soledad.

 

¡Solo yo! Entre tanto ruido y tanta gente:

¡Te veo!

Mientras voy caminando por el tiempo,

desgranando

los maíces de mis voces

entre las hojas de mi diario

a donde van a guarecerse del olvido.

 

¡Solo yo!

Aun llevo las manos como ciervos

locos

detrás de tus rastros y tus manos

húmedas.

 

¡Ah, este silencio que se adhiere como piel!

Que va cubriendo

todas las desnudeces que va dejando

el aire agónico

con el que a duras penas

sigo.

¿Volverás?

¡Vuelve!

Seguiré esperando.