Las gratas percepciones que advinieron
Desdibujaron el inquietante abismo.
Se aplacaron anhelos, saturados de tiempo
destellos de sabiduría alumbran, ahora, este entorno.
Se difuminan destellos de acaecidas vivencias.
Solo presiento la magna tarea de reconocerme
en el convocado final, alejado de referencias fallidas.
Pensamientos imbricados en sigilosas pugnas
me sobreviven en la perentoriedad del acontecimiento.
Todo tendrá sentido en la inmediatez de tus ojos,
Habré de redimirme en tu abrazo imperecedero.