ES UNA ESTUPIDEZ AMARTE…
Tengo vergüenza amarte, porque no te merezco, eres divino.
Tengo vergüenza amarte, por que tú eres un gran poeta,
Un hombre recto, gentil, educado, perfecto diría yo…
Eres un hombre ajeno, ella, siempre estará entre los dos.
Y yo me muero de celos, sabiéndote de otra, te quiero solo mío.
Eres el hombre que siempre he amado y deseado en mi piel,
en mis entrañas, deseo hacerte mío, solo mío, sin merecerte,
porque tú eres un príncipe, yo soy una vasalla,
Tú un ilustre poeta, yo ni siquiera sé rimas, soy una simple
mortal, amándote, deseándote como un cono de chocolate,
y como un algodón de azúcar, siendo toda tuya, y haciéndote mío,
comiéndonos a besos, saboreándonos, como fruta madura.
Amo, amarte, complacerte, conquistarte, enamorarte, como en
un cuento ser tu princesa, tú mi príncipe, ser tu arena y tú mi playa,
Y amanecer desnudos en ella, ser eclipsé de sol y luna…
Tejer sueños, en nubes de algodón, ver las estrellas todas las noches,
Amanecer cobijada en tus brazos amorosos, abrazar abismos
llenos de pasiones, ver dragones, cuando estemos muy apasionados.
Tenernos, sabernos, sentirnos en la piel y tener orgasmos, a la luz de la luna.
Me da vergüenza amarte, tú tan divino, tan susurro a mi oído,
tan tierno en tu mirada oculta, tan mío y tan de nadie,
Porque ya nadie te quiere, yo te voy amar toda la vida, aunque bien sé,
que tú jamás me amaras, eres mi terrón de azúcar, mi isla paradisiaca,
Mi almuerzo en la cama, mi oscuro pasado y mi gloria presente.
Eres lo que siempre he querido, desde otras vidas de espíritus de luz,
de ángeles caídos del cielo por pecadores, tú sabes que se todo de ti,
Y por eso me gustas, porque en parte eres igual que yo, ¡Amor!
Pero tú en tu perfección eres inalcanzable, para mí, eres como querer
alcanzar una estrella, amarte es mi pecado y mi vergüenza, tan simple,
Porque no te merezco, te he ofendido, molestado, perseguido, acosado,
Y pensar, que todo lo he hecho por amor, no me disculpo, me avergüenzo!!
Pero en el corazón no se manda, yo no quise amarte, no sé ni cómo paso?
ni por qué tú, habiendo tantos hombres, ¿por qué tú?
Perdóname amor, ayúdame a morir en paz, no duermo tranquila,
solo de ¿Pensar en ti, qué va a ser de ti, el día que yo me muera?
Pedazo de mi alma, ámame ahora que tengo fuerzas para amarte.
No se como fue, pero te fui amando de menos a más, como un remolino
que fue creciendo, sin yo quererlo, te fui queriendo de menos a mas!!
Y ahora ya no sé cómo irme de tu vida? quiero no volver a pensarte jamás.
Eres como un dulce que se disfruta en la boca hasta el final, sigues delicioso.
¡Amarte así! Te fui amando de menos a más!! más y vivir sin ti no puedo,
siempre me he equivocado, no he sabido como amarte como tú te lo mereces.
Esta locura me va a acompañar hasta que me muera. ¡Amor!
Disculpe usted mi estupidez, fue por celos!!
Alicia Pérez Hernández… México
No es la pluma la que escribe, es el alma
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