Tomás Osorio del Río

Éxtasis pecaminoso

Hirviente besa la sangre

en su ofensa pecaminosa

al posarse sobre la carne

desgarrada y tan sabrosa.

Éxtasis quiso ser,

en sus besos candorosos,

esa furia lujuriosa

que en sus aguas ha de arder.

Éxtasis quiso ser

hielo y fuego a su vez.