El bosque «retaguardia» está dormido
se encuentra aletargado con el sueño
las hojas que antes fueron, van cayendo;
los frutos cosechados, no los miro.
El bosque se ha perdido en el camino,
sus árboles se van quedando secos.
La lluvia aunque le caiga, no hace efectos,
pues llueve hasta en verano con cinismo.
El grito en la montaña no se escucha
el miedo se apodera de los bosques
no importa que sus ramas se deshojen
silencio es lo que prima, lo que abunda,
su historia va cortando como el monte
y el bosque está callado… ¡Qué tortura!