maurix1942

ACLARACIONES

ACLARACIONES

Parodiando a Juan de Dios Peza:
Los ojos son del color del cristal con que se miran.

A mí me pasó contigo, lo que a Johan Strauss con el Danubio: Lo vio azul,
pero compuso su vals en el otoño, cuando la corriente arrastra las hojas secas,
igual en el Sena, el Volga, o el Rhin, cuyo color varía de castaño.

Pero lo vio azul, lo sintió de esa manera,
probablemente lo comparó con el cielo,
exageraciones de poeta, válidas para siempre.

En esta nueva vista y ya sin cristales, el color sólo es pretexto, igual que antes,
porque lo principal, lo toral, lo que importa, sigues siendo tú en todo tu esplendor,
iluminando como un faro en la mitad de la noche,
igual a nadie y solo comparable contigo misma.

Es tu forma de andar y el brillo de tu cabello,
tu manera de sonreir y el tono de tu voz,
tiene que ver con tu estatura y está presente en todos tus ademanes.

Y yo... persiguiendo una forma que describa tu estilo,
procurando capturar en un verso, la esencia de tu ser.

Porque tú no eres bella por ser bella,
cada uno de tus encantos, tiene un propósito primigenio
para mejorar el mundo y para hacerlo feliz.

Sin embargo... Te fuiste sin decir adiós;
José Luis Perales me pone melancólico:
\"¿Qué pasará mañana cuando te hayas ido?
¿a quién podré decirle que te siento lejos?:
Quisiera decir, quisiera decir, tu nombre\".

Y siento como si yo hubiera compuesto esas canciones, para dedicarlas a tí,
para cantarlas al pie de tu balcón, a las cuatro y treinticinco de la madrugada.

\"Mañana se dormirá el amor y guardará sus rosas, para cuando brille... El Sol.\"

Aquí está la oficina donde tú te acercaste, los lugares comunes dónde yo percaté
ese mágico efluvio, que nació del contrastre, en el cálido tono de tus ojos cafés.

Yo no se si habrán ojos más hermosos que esos,
no me importa saberlo, no lo quiero saber,
ni si son más maduros o si son más traviesos,
si están plenos de injurias o están llenos de besos,
no me importa saberlo, no lo quiero saber;
sólo se que son tuyos, que reflejan tu alma,
que rozaron mi vida, una tarde a las tres
y cambiaron mis sueños al divino contacto,
de ese cálido tono, en tus ojos cafés.

Quisiera decir, quisiera decir y voy a decir tu nombre:
Reina, Emperatriz, Zarina, Faraona, 
Helena, la de Troya y Venus, la de Milo, Europa y Cleopatra, Friné y Calíope,
Bella, Preciosa, Encantadora y Linda, Beauty, Wonderful and Pretty.
Así te llamas tú. ¡Dios te bendiga!