Carlos_90

MEMORIA

Duelen los besos cohibidos,

resentidos e inmateriales;

abrazos frescos y fraternales

que liberan, que son extrovertidos.

 

Risas y momentos divertidos 

viajan de pasado a presente 

casi diezmados en la mente

por milésimas desvanecidos.

 

Duele una lágrima egoísta, 

que no germinó en el instante,

pero, hoy llora sofocante

para que la flor bella exista.

 

Hoy, la estela descolorida,

de la memoria que no fallece,

aviva el jardín que florece 

junto a la lluvia de agua viva.