Con dos átomos de hidrógeno y un oxígeno travieso,
nacieron los océanos y una lágrima en tus ojos.
Humedeciendo la tierra, escondida en el aire, se condensa y engalana
pétalos de rosas.
La naturaleza no percibe razones ni pretextos,
su ecuación es muy sencilla,
sin agua no hay vida.
La mórbida inconsciencia con venenos y desechos,
invade rios, arroyos, y el oasis de tu huerto.
El agua es insípida e incolora,
para algunos es turbia, para otros escasa...
para muchos no abunda.
Además de insípida e incolora,
el agua es un derecho...es sagrada.