Solo era el invierno
que la aletargaba,
mas no estaba muerta
sino extenuada.
Perdió la batalla
contra la ventisca y
cayó derrotada
en la nieve fría.
\"¡Qué pena, tan joven...!
la noche decía.
\"Calla\", dijo en viento,
\"solo está dormida\".
Y en tanto la nieve
su cuerpo cubría,
le cantaba nanas
mientras la mecía.