en ocasiones se distrae
sin razón
el poderoso bosque
enajenado
con el ramaje a todas luces
(en retroactivo)
abriendo paso
a duras penas
entre la infértil boca ciega
de mis noviembres:
tiempo sin prisas
y otro feriado para el azul del
cielo
(desilusión
deliberadamente al hueso)