Ayer te vi,
y te miré a los ojos,
y me perdí,
como cuando te conocí,
y ya no vi, lo que de lejos
percibí.
El amor que tuvimos,
es un abismo,
!Qué soledad!
Así lo sentí
al percibir,
lo que hay en ti,
¡Qué necedad lo que yo viví!
Cuando miré dentro de ti.
Lamentándolo mucho
nada puedo yo hacer,
aquel inmenso querer,
ya dejo ser,
es demasiado tarde
para recoger,
lo que ayer dejé caer.
Ni recordar, ya se me da,
porque eso fue,
una triste historia,
que no ha de volver.
Yo quise ver,
lo que quedó de nuestro ayer,
y solo cenizas, yo pude ver,
!Qué necedad!
Volver a comprender,
lo que murió, siendo verdad,
que nuestro amor,
no volverá.