Mil vaggio

Miel.

A la derecha de mi cuerpo te ocultas,

en la frontera de mis manos y el deseo,

ardes como fuego en noche de verano.

Tu cuerpo desnudo me despierta en las madrugadas,

recorro con mi mirada la línea entre tu cintura y tus muslos.

Penetras en mí con tus ojos de luna sobre pozo en el llano.

Mis labios quieren traspasar el límite imaginario

que existe entre ellos y tu piel.

Siento tu aliento, siento esa complicidad

del alma y el cuerpo.

Digo que te amo mientras rodeo tu cuerpo,

mientras tu pelo envuelve mi olfato,

y te muestras como un lienzo en blanco

y yo como un bosque lleno de pájaros y luz