Y el tiempo se va, como el tren al que no me subí
y solo me quedan recuerdos de lo que fui
estos caen como gotas por mi rostro
y se filtran por las grietas que me bifurcan, pues mi alma está rota
¡Y no!
no sucumbiré ante las tinieblas, aunque lo que soy provenga de ellas...
¿A quién le miento? si el tiempo me lo quitará todo
me arrancara el corazón, el hueso, la carne
y ya no seré lo que soy
y jamás seré lo que fui
de niño un imberbe
de joven un temerario
y ahora un loco
¿A dónde me llevara el proximo tren?
espero que a unos brazos amables
a una casa tranquila
donde el tiempo avanzará hacia mi fin
pero yo no me daré cuenta.