Tú andas en auto y yo voy en bus; entre tú y yo existe una diferencia de mil años luz.
Yo como arroz con huevo, a veces milanesa; tú comes en restaurantes de cuatro a cinco estrellas.
Yo vivo en un barrio lleno de drogados y borrachos; tú vives en un barrio lujoso y cerrado.
Mi ropa la compro de algún mercado; los tuyos son de algún shopping y de los caros.
Tu cabello es sedoso, brillante y bien cuidado; yo no tengo para pagar al peluquero.
Entonces, si piensas estar conmigo por dinero, perderías el tiempo, te lo digo en serio.
Tu nivel y el mío no son los mismos; ni siquiera intercedería como cómplice cupido.
Tú vives en una enorme casa con murallas; en mi casa se aparean las ratas.
No podemos estar juntos, y si pudiéramos, tus padres harían de mí un difunto.