CENIZAS DEL CREPÚSCULO
Cuando el crepúsculo en el cielo arde,
y el sol se rinde a la noche fría,
mi alma en la penumbra se desvía,
buscando en el horizonte un baluarte.
Las sombras se alargan, y el tiempo arde,
mientras la luna en calma se desliza,
y en la vasta oscuridad, mi prisa
se torna en calma y el corazón se guarde.
El viento susurra historias de antaño,
y en el eco de su voz se oyen cuentos,
donde los sueños se mezclan con los vientos.
Así mi mente en paz encuentra el daño
del paso del reloj y sus tormentos,
donde la noche es alivio y es engaño.
© LAH Corazón Bardo