Momento de oscuridad natural,
donde todo duerme,
donde todo es paz,
por lo que hicimos hoy:
¡disculpá!
Perdoná que hayamos interrumpido
tu calma,
pero esta no se haya si el corazón
calla.
Disculpá que tu tono hayamos perturbado,
pero es que hoy dudas se han
iluminado.
Noche, hermana noche,
estas excusas no vienen solas,
una gratitud las acompaña:
te portaste tan serena, llena de gracia,
que permitiste que el corazón hablara,
todo lo que siente expresara
y un nuevo vínculo se formara.