Soy eterno prisionero
de recuerdo que no cesa,
mi alma se mantiene presa
y lentamente me muero;
no sabes cuánto te quiero,
mi más hermosa princesa,
tu divina realeza
es el Edén que yo espero;
eres mi sueño imposible,
ese perenne suspiro
siempre cargado de amor;
bella aventura increíble
que me robó hasta el respiro:
dejó infinito dolor...