Enrique Fl. Chaidez

El Santo Amor

¡Sea alabado, Dios, tu santo Amor,

oh eterna admiración de todo cielo!

 

Sea alabado por su dulce luz

cuando besa al que canta sobre el suelo.

 

Esta estación florece al resplandor

y al matutino despertar del vuelo.

Es canto desplegando vigoroso

su muchedumbre de alas por el viento.

 

Sea alabado siempre el santo Amor,

Amor el misterioso;

pura beatitud del pensamiento

que hace de su caricia el Paraíso.

 

El cuerpo más preciso

es de la luz andando el firmamento;

templo verbal que loa cada día

tierno a su Creador.

 

¡Sea alabado, Dios, tu santo Amor

con todo el palpitar de la alegría!