Encontré un gatito de ojos verdes en un cajón,
Pase por su lado y al mirarme se deslumbró,
Me senté a recogerlo entre mis brazos y maulló,
Acurrucándose en mis brazos se robó mi corazón,
Apegué mi rostro a su bigote y le dije: acá estás a salvo corazón.