No concilió mis sueños al pensarte,
Me detengo en tu presencia silenciosa,
Descanso en tu alma desnuda,
Después de soñarte preciosa,
Mantengo mi mente despierta,
Y duermo en el silencio de tus ojos,
Profunda ternura me arropa,
Tus besos sedosos me embriagan,
Y luego despierto entre abrojos,
No concilió mis sueños al pensarte,
Y tú presencia la siento distante,
Recuerdo el silencio de tu voz dormida,
Y la distancia parece cortarme,
Cómo filos de un cuchillo hirviendo,
Que desgarra mi corazón, solo por amarte.