Son cosas imposibles,
la flor de la energía,
el acróbata en la nada,
el reflejo de los vientos.
Los he visto tangibles,
en colores y hegemonía,
no son materia alucinada,
son el recuerdo de los tiempos.
Mis sueños se deforman,
por su causa y sus fondos surrealistas,
no tiñen el llanto, ni son optimistas,
meramente conciencias que se detonan.
Los he ido recorriendo,
a una distancia incalculable,
caminos que se van haciendo,
de su perfección innegable.