Cómo la negra noche, sin brillo de estrellas,
solo, sin sentimientos, rosa negra en mitad de la nada
sin beso de rocío, sin lágrimas del cielo
hay en tí senderos misteriosos, senderos de misterio...
Negro aura que rodea tus tiempos
bálsamos agūeros de ceniza y de polvo,
efímeros momentos de sentencia y letargo:
tiempo definido que encierra tu entorno.
No es precisa tu suerte de siete esperas...
una suerte larga y seis todavía más largas
sin esperanzas de ganar la guerra
que hacen que se envuelvan el corazón y el alma.
Alas poderosas que son del alma al viento
precisión de vuelo que rajan los cielos
y en surcos flamean entre las nubes,
como paz de amor en el mismo cielo...
Busca en tus entrañas el sendero de la luz
ese sendero que es el del amor...
pon luz cierta en ese corazón
y rompe las cadenas de su prohibición.
No hay peor guerra que la que no se lucha
ni hay dolor que dure mil años
camino ese largo sendero de curvas, cerrado
y verás de Dios la luz a tu diestra y en tu paso.
cn.012925.h.1000p.(m)By:KianyabdielJ.Casado