Jorge L Amarillo

Muriendo en la quietud de la noche

Hay quietud en las sombras de la noche
en las ramas que el viento no quiere mover,
ausencias que en la nostalgia responden
que por instantes volverán a aparecer.
 
 
Una luz que en la oscuridad se esconde
y una lágrima predispuesta a trascender,
un silencio durmiendo aquellas voces
como duerme el verso en un trozo de papel.
 
 
Un ayer que viene no sé desde adonde
un abismo penitente que es muy cruel,
una esperanza incierta de horizontes
y mi presente que es un beso que se fue.
 
 
Un pensamiento abierto a un reproche
en un pasado que ya nunca va a volver,
y yo muriendo en la quietud de la noche
con una cruz clavada en lo hondo de mi ser...