nachosol

Insomnio 12-01-2025 hora 4:35

Insomnio 12-01-2025 hora 4:35

 

El brillo de tus ojos entorpece

mi mirada extraviada.

Te observo, pero no sé qué decir,

hiela mi sangre, mis labios callan.

¡Me observas! ¡no dices nada!

Envuelta en tu silencio: callas.

Todo queda en un fotograma

con el fondo lleno de llamas

y un cervatillo herido por

fechas enamoradas.

 

Si, eras tu: transparencia

oculta en el espejo de mis pupilas.

El viento reverbera tu aliento y contestas:

¿Qué quieres que te diga?

 

Cada vez me cuesta más dar contigo,

de repente te evaporas.

Cada que vez que te veo me abraso

más y más, veo con dificultad,

me lloran las sombras reminiscentes,

sigo tu sombra incansablemente

en mi silencioso mundo controvertido.

 

Vendrá el insomnio a verme,

tendré tus ojos, no podré huir,

me revienta el hígado el viento

el silencio, sufriré los ardores

del hálito de tus labios, castigo

de tu silencio. Es mi tragedia

no poder salir de esta celda

de insomnio en que me devora

tu silencio.

No poder escapar del fondo

de mis sentimientos.

Si mi disforia hablara de mis sentimientos,

diría que mi cuerpo no ha encontrado

el alma anhelada.

Metempsicosis de mi cuerpo amortajado

de silencio en un espíritu trágico enamorado.

 

Si pudiera abrazarte a través del espejo,

tejería en tus ojos palabras de ensueño,

quizás me encuentres donde siempre estuve,

donde mis latidos siembran flores, donde

el rocío tiñe los labios de dulces colores.

 

En silencio me convierto en tahonero

de sonidos dulces para una jaula

de nubes donde silbar versos que rimen

 con querubes, siento que el viento

acaricia mi piel.

 

Camino por la senda que trazaron mis versos,

huellas dejaron en los álamos perversos

cargados de tajos de arrebatados enamorados,

voy creando nuevos versos que no tiene sangrado,

palabras que surgen de absurdos pensamientos,

me acompañan rasgos de antiguos sentimientos

que se grabaron en los viejos álamos blancos,

tajé con el filo de un cuchillo carnicero corazones

en la blanquecina corteza con sabia a borbotones,

degusté su madera cargada de dulces párrafos.

 

Soy un caminante que sueña con ser poeta,

para así poder enamorar a mi flor secreta

con versos que embelesen su bella alma.

Soy hombre, no tengo útero, pero de mi pluma

nacen los versos con el mayor dolor de mundo,

como si fuera parto amado por el amor deseado.

 

Por qué escribo versos

Porque las palabras calladas revientan en mi alma

Porque vivo en un insomnio permanente

Porque soy sonámbulo de luces intermitentes

Porque siento la voz de Janis Joplin como si una hembra me devorara

Porque entre todas las flores las margaritas marcan mi ilusión

Porque los álamos me tientan a no perder la razón

Porque cada vez que escribo algo de mí, no se olvidara en el corazón de una flor.

 

 

Todo empezó al mirarnos,

un libro vacío donde escribir nuestra historia.

Al ver tus pupilas sonreír, sentí un escalofrío perfumado

y mi estómago empezó a gemir.

Creí que tú también sentías lo mismo

porque una vez me llamaste amor.

Ahí nació nuestra historia, de una atracción.

Pero teníamos miedo los dos

de que una falsa ilusión pudiera romper nuestro amor.

Tu antepusiste una línea roja que jamás cruzarías.

Éramos dos almas que se deseaban,

que anhelaban con besarse,

no fingíamos nuestro amor,

nos desnudábamos y vaciábamos,

éramos sinceridad, sin máscaras,

sin maquillaje, sin disfraces,

sin mentiras, éramos dos extraños

amándonos con ilusión que decidimos

soñarnos el uno con el otro.

Suspirando nuestros nombres,

nuestra almas sienten los más bellos sentimientos.

Encontrarás mi mirada fijada en tus ojos,

mi sonrisa en tus labios,

mi corazón latiendo por tu amor.

Me colé en tus sueños embriagado

por el aroma de tus pétalos,

me apropié de tu silencio, de tu aliento,

como un náufrago en tu mar de pensamientos.