Muy bella la italianita.
El día se iluminó.
Su cara el sol reflejó,
yo la miré tan bonita
Trastes llevaba a lavar,
eso si, bien vestidita
parecia virgencita
bajada de algún altar.
Yo me acerque con temor.
Pero al de cerca mirarla,
sólo pensé en amarla...
ella destilaba amor
Amor puro...¡Celestial!
¡que hoy es un lazo nupcial!
Dr. Salvador Santoyo Sánchez
9/02/2025