Hay un verso que vuela, otro verso que brota. Hay un verso que muerde y un verso que demora.
Hay un verso a la vida, un verso de letras rojas. Hay un verso a la muerte, que duelen en todas las cosas.
Hay un verso de amor, que desnuda y enamora y hay un verso a las penas, que el alma hiere y acongoja.
Hay un verso que se rompe y el agua baña la aurora con cristales de sal húmeda que mojan el alma toda.