Enrique Fl. Chaidez

Las maravillas del Señor

Grandes cosas tiene el mundo

mas ninguna es comparable

a las maravillas ciertas

en la diestra del Señor.

 

Todo es sombra, todo es humo,

todo es grave vanidad,

simples sueños que se olvidan

antes aun de despertar.

 

Se siguen voces extrañas,

se busca lo que perece,

se encuentra lo que nos pierde,

se cree en la lengua que engaña.

 

Es mejor seguir a Cristo,

y buscar en él la vida,

y correr el buen camino,

y esperar su gran justicia.

 

No hay en el mundo un amor

como Dios nos da en Jesús,

ni existe caricia entera

como el tiento de su luz.

 

Las maravillas sin número

pertenecen al Señor,

y toda misericordia

de su santo corazón.