Aunque la lluvia se haga infinita
aunque mi dolor se aletargue,
aunque se esté muriendo mi vida
¡Tú nunca dejes de amarme!
Aunque mi poema pierda su rima
aunque mi esperanza fracase,
aunque sangren todas mis heridas
¡Tú nunca dejes de amarme!
Aunque mi pena sea definitiva
aunque se vaya esta fría tarde,
aunque mi lágrima bese a mis pupilas
¡Tú nunca dejes de amarme!