La cera derramada en las vasijas,
los pabilos humeantes;
y al contacto de nuevo: las lumbreras,
las corrientes tibias de ternura extrema.
Un fractal sumado a otro
copando la cúpula de un templo;
la nieve impoluta
bañando los pinos reverdecidos.
Los palomos dormidos
despertando en altos nidos
como capullos abriéndose
en el claroscuro de humedecido lienzo.
Las papayuelas en almíbar
enviciando el paladar
como estelar sacarosa,
creando una inminente necesidad.
La mimosa púdica
ocultando tras su recato
lenguas de fuego encogidas
al mínimo viento.
La salud de un cáliz sagrado
colmado de lo reservado
del más fino lagar,
de voluptuosos frutos.
Y yo, deshaciéndome;
mordiendo diminutas escamas de sal,
como partículas de granizo que se esfuman
en el suelo de tu piel y de tu boca.
*Escribí otra versión para hacer una canción con la música y voces de Suno AI
https://suno.com/song/9c4896ea-9b7e-45d9-8698-434e07d8fc33