El sol
parece lluvia
hoy.
Las nubes lo cubren
como testificando
su dolor.
Se tiñen de grises
cómo si quisieran
llorar con él.
No lloren,
nubes,
por el sol.
No lloren
qué el siempre
quema.
No lloren
qué él lloverá
peor.
A él le gusta
qué hablen
del calor.
A él le gusta
que le hablen
de la noche.
Pero siento
que hoy
prefiere el rigor.
Pero siento
que hoy
prefiere el día.
Cuando deje
de llorar,
será oscuridad.
Porque la luna
se fue
Y ya no tiene
a quien
iluminar.