En lo profundo, oculta entre la roca,
reposa silenciosa y cristalina,
la luz la busca, ansiosa la adivina,
más su fulgor al mundo no provoca.
Forjada en tiempos que el abismo toca,
donde el ardor y el frío se combinan,
esconde el alma que en la tierra anida,
misterio eterno que la vida evoca.
Mas, si la mano audaz la desentierra,
y al sol su brillo estalla en mil colores,
se torna un sueño, un canto de la tierra.
Así es la gema, cuna de esplendores,
como el amor que surge de la guerra,
un corazón que oculta sus temores.