Mi alma no es lo que mi reflejo dice ser. No es sonsa, ni perezosa, tampoco tiene dos grandes sacos que ocupan toda mi cara.
No es insegura, no piensa tanto en el que dirán, no le da miedo expresarse, no le genera caos como la miren y mucho menos se retracta de arriesgarse.
Porque mi alma es un espectro de lo que no es mi reflejo. Mi alma no es pura ni impura, es imperfecta,porque ama, porque odia, porque piensa y a veces no.
Porque ama lo que ve, porque destroza lo que toca, la mayoría del tiempo a sí misma.
Añora ser notada, y odia ser alejada, es apasionada, persistente y muy creyente en sus ideales. No le teme a lo que hay detrás, pero si lo que hay de frente.
Porque es un laberinto sin final, sin una salida sólida que no la deja pensar. Porque mi alma es un espectro de lo que no es mi reflejo.