Voy a cantarle de amor
poemas de ansia febril,
que llevan luz sideral
con ese claro esplendor
igual que soles de abril.
Cuando el alma llega arder
como una erupción volcánica,
de su fervor celestial
dentro se siente tener,
de pasión, llama mesiánica.
Brinda regia plenitud
de ilusión su luz sidérica;
pues porta lo angelical
que nos da la excelsitud
de la gloria más homérica.
Autor: Aníbal Rodríguez.