El sol se despierta con tenues luces
la mañana se desabrocha el alba
el viento trae sensaciones dulces
y el día, se va quitando la falda.
.
Los minutos acarician sus cruces
y al llegar el calor hasta su espalda
se consigue entre gemidos, que impulses
las arengas disparadas en salva.
.
El sol, como buen amante, acostumbra
flagelar piel hasta hacerla canela
y saciar sueños, labor y penumbra.
.
El sol se discurre por río y selva
seduciendo y lamiendo cada rumba
sin que no excite, o mañana resuelva.