El portero, el guardián de la frontera,
con sus palma, atrapa la brisa fría;
En tanto el balón en su guante espera
un suspiro, recorre gradería,
.
El pide instante de calma, un latido,
y luego, el pase: preciso, veloz,
corta el césped como un diestro cuchillo,
cruza el campo en un arco de su voz.
.
El volante lo recibe, lo domina,
lo acaricia con el empeine diestro,
y con su par, Tiki taka combina.
.
Un rival hace un forcejeo siniestro;
el referi pita falta dañina
en perfecta zona para el maestro.
---
Se acomoda, respira y luego golpea
el balón pasa barrera... ¡Travesaño!
un defensa despeja de volea
mientras alienta a sus pares con regaño.
.
Desde el lateral se sigue la batalla,
Hay pases cortos, cruces con el balón
Cada uno quiere chutar a la malla
en dribbling rasante y en bailes de ilusión,
.
Un centro llega, cruzado y preciso,
un arcoíris de cuero que atraviesa;
defensas gritan fuera de juego en aviso
y se estiran como cazando una presa.
.
El área, donde espera el delantero
depredador de espacios, cazador de glorias
se saca por fin la piel del cordero
e hinca la presión de sus victorias.
.
El arquero intenta cortar su paso,
pero el lobo, él ya ha olido el gol,
su corazón no se anuda al fracaso
su empeine tiene todo bajo control.
.
y en un salto, un giro, un instante eterno,
el balón se clava en sagrada red,
con los gritos de gloria y del infierno.
.
Hinchas van saciando toda su sed
desde abuelos, padres y hasta los yernos
rugen hasta que retumba la pared.
.
*
El delantero corre, brazos abiertos,
corazón al viento, mirada al cielo,
el eco del gol resuena en el suelo,
y en cada rincón del mundo despierto.
.
El portero, lejos, sonríe callado,
porque sabe que este gol también es suyo,
y de todos los que aman este juego sagrado
como hilo invisible que une a los suyos.
.
El balón, herramienta de hombres que cazan,
rueda ahora quieto bajo la red,
mientras espectadores se abrazan,
por el gol que da y quita la sed.