EL CAMINO HERMANO
Hoy he vuelto a pasear suelta mi mano…
por el camino que tantas veces ella y yo
recorrimos, nuestro camino hermano.
Aquel sabio, cansado y viejo camino…
por el que tantas veces juntos paseamos,
cogidas su suave mano… y, mi ruda mano.
Iba solo, pero me parecía tenerla a mi lado,
mis recuerdos hervían de sana alegría,
marchaba a paso lento, feliz e ilusionado.
Los árboles, mostraban una cándida sonrisa,
parecían contentos y alegres al verme pasar,
y sus ramas me saludaban mecidas por la brisa.
Todo el contorno parecía contento en aquel lugar,
contento, y triste a la vez, por no verla a ella conmigo,
note su inquietud, al parar un instante para descansar.
Y llegué a pensar que hasta me iban por ella, a preguntar,
¡Y no sabría que decirles! ¿Cómo informarles que yo,
sí, yo, provoqué su muerte, cuando la dejé de amar?