Si nos acusan de algo
y uno no es culpable,
no le demos importancia
dejemos que la gente hable.
El que se siente aludido
por alguna acusación,
seguro que hizo algo malo
y siente gran preocupación.
Aquellos que cometen faltas
siempre las quieren ocultar,
pero otros más astutos
los van a desenmascarar.
El que no se mete con nadie
tiene tranquila su conciencia,
pobre de aquel individuo
que viven de las apariencias.
Son muchos los individuos
que se creen superiores
y algún día se dan cuenta
que tienen complejos y temores.
También podemos decir
que el que se pica ají come
y cuando todos lo señalan
la frustración lo carcome.
Alejandro Díaz Quero
Villa de Cura,17/02/2025.