Herida fiera;
hunde ciega en deletreo sobre las aceras;
dentro códigos rotos, manifiestos, borrosos.
Una laguna cierra y abre
más dentro agua de saber no cabe.
Solo imagen vaga y temblorosa
de un mundo imponente.
Sin armas en la letra muerde:
un intento de calar fuerte;
para no sentir el hambre,
para no servir al hombre.
Isaías Glez.