Dos palomas en tu pecho, dos llamas en tu mirada. Los pétalos de una rosa, encienden tu boca amada.
Dos mulos de tibio acero y una cintura delgada. Piernas fuertes y seguras y una espalda desolada.
Ay niña si fueras un ángel, ángel pero sin espada. Con tus dos alas volaría a pintar noches bordadas.
Ay niña cuanto me dueles por no estar a mi lado. El viento se lleva las hojas, los besos hieren sin ser dados.