PLIEGOS DEL TIEMPO
3. El Tiempo De Rendirse
Hay un silencio pesado en la brisa,
donde el tiempo fértil se vuelve gris,
y el eco se transforma en un cariz
que me hunde en la sombra sin prisa.
Rindo mi armamento ante el ocaso,
cuando el cansancio toma fortaleza,
y el reloj revela con franqueza
que todo tiene un término escaso.
Entre quejas de un corazón cansado,
se detienen los ecos de combate,
y el alma busca un rincón sosegado.
Que en la rendición hallamos el arte,
de soltar sueños que han sido vedados,
y abrazar la paz que sabe esperarte
© Corazón Bardo