Su primer latido de alas
cae a la rama siguiente,
ha escapado del suelo,
el mundo ha cambiado de altura,
se encuentra solo entre el follaje,
un laberinto del viento,
lo inexplicable cambia su respiración.
De su pecho emerge un llamado,
sin saber si es un grito o un canto.
Entonces, una naranja le dijo:
“No temas, ahora es tu libertad
de elegir tu propia voz,
aunque tirite en tu garganta.
Las cadenas del mundo se han abierto,
aunque temas, eres tú,
eres aire y vértigo.”
“Volar no es solo agitar las alas,
es hacer del amanecer tu propio canto,
es unir el consentimiento con tu libertad,
es la oración mas honda de tu alma”
Recuerda elegir tu propio canto,
es el inicio de tu libertad,
hay cadenas invisibles
que la ciudad no logra ver.
“El consentimiento quiebra eslabones,
no es una tregua, es el acto de volar,
aunque el poder cierre sus puertas de piedras,
sostiene la llama en tus labios.”