Enrique Fl. Chaidez

Se anhela mucho a Dios

Qué dulce el día de besar tus pies,

de volver a mirar tu santo rostro,

de oír de nuevo tu saber eterno.

 

Se anhela mucho a Dios entre los hombres

y en todas las criaturas de la Tierra

que esperan al temblor de su venida.

 

Aun desde lejos Dios hará grandezas,

y estando ya cercano, maravillas,

para alabanza suya en las naciones.

 

Pronto sabrán de tu poder, Señor,

para ser con justeza, enaltecido,

y con entero corazón, amado.

 

Darás a nuestro ser entendimiento,

y cual rocío que se asienta al alba

asentarás la paz entre los pueblos.